jueves, 23 de agosto de 2007
YOKOSO JAPAN !
domingo, 19 de agosto de 2007
WATANABE
El primer lugar en visitar fue Hida Takayama y ver un museo de Matsuri-no-mori, que son unas carrozas muy típicas de aquí. Hay de diferentes tipos: Kintokitai, Fukujutai, Ryokotai, Kinkeitai, Se utilizan para desfiles en fiestas (son gigantescas y encima de ellas se representa un momento de la vida de aquí, con una especie de muñecos o marionetas que se mueven por un complejo sistema de cuerdas). La verdad que verlas en acción es una pasada.
Recomendados por Watanabe, nos fuimos a un Ryokan y onsen a la vez, el Yatsusan Ryokan, que había reservado Shuichi antes de venir a Japón. Uno de los más famosos de la zona por su antigüedad e historia (más de 150 años). En el íbamos a pasar la tarde noche relajándonos. Una auténtica pasada por la calidad del mismo y por el gusto que tienen aquí para decorarlo. Hay muchos tipos de Ryokan en Japón (especie de posadas u hoteles al estilo japonés), pero este según Shuichi era de nivel alto, parecido a un hotel de cinco estrellas. Aquí nos bañamos en Onsen interior y al aire libre, cenamos como reyes en una habitación para nosotros solos y servidos por diferentes mujeres que llevaban kimonos y dormimos en el suelo (típico de estos sitios). Auténtico de verdad.
jueves, 16 de agosto de 2007
TOYAMA
Luego nos vinieron a buscar los primos de Shuichi para ir a cenar y nos llevaron a un restaurante típico japonés de sushi y sashimi. Aquí en Toyama la calidad del pescado es superior al ser una ciudad costera y eso se nota en los restaurantes de este tipo. Luego tomamos algo con ellos y nos despedimos.
Para acabar el día estuvimos paseando por la zona vieja de Toyama y fuimos a cenar a un restaurante de Sukiyaki con la familia de Toshi (su mujer y su hija). El Sukiyaki tiene como ingredientes principales ternera y vegetales y se va cocinando poco a poco en una olla con una mezcla de salsa de soja, azúcar y mirin (vino blanco japonés). Lo que se va haciendo en esta olla se echa a un bol que tiene huevo batido crudo y se va comiendo. Es un típico plato de Japón que ya había tenido el placer de probar en Madrid, aunque para nada estaba tan bueno como este. (En la foto lo podésis ver)
El día siguiente iba a ser el día más duro de toda nuestra estancia en Japón. Shuichi tenía que hacer unas gestiones aquí en Toyama y Nacho y yo nos fuimos al famoso monte Tateyama. Nos vino a buscar Takuya, el hijo del primo de Shuichi a las 7 de la mañana y nos dejó abajo del monte explicándonos como teníamos que coger el funicular hasta la ladera del monte
Unos 3003 metros de altura. La verdad que las vistas desde arriba eran espectaculares. Bastante gente (todos japoneses) que suben este monte al menos una vez en la vida. Me llamó la atención la cantidad de gente mayor y niños que escalaban hasta la cima. No os penséis que es un monte para que un niño o una persona mayor suba , pero bueno....deben hacerlo como una especie de promesa para mostrar que el sufrimiento que se siente al escalarlo, es recompensado una vez arriba. Otra vez más, la gente se quedaba impresionada de que dos occidentales estuvieran siguiendo culturalmente sun pasos y nos saludaban por todo el camino...(Aquí en Toyama, es muy difícil ver a un occidental, así que no pasamos desapercibidos; es como el Japón profundo)
Arriba del todo hay un pequeño templo sintoista donde hay un monje que hace una ceremonia y da sake para beber.
lunes, 13 de agosto de 2007
HIROSHIMA Y SAKAMOTO
A la llegada a Hiroshima, nos esperaba Sakamoto, un amigo de Shuichi que vive en Mihara a 20 Kms de Hiroshima; el ha hecho de anfitrión estos dos días en Hiroshima, enseñándonos todos los sitios que se puedan ver por aquí y alguno más. El primer día fuimos a Miyajima (uno de los tres más hermosos paisajes de Japón, según pone en el brouchure que te dan nada mas llegar a la isla). Lo primero que nos llamó la atención a la llegada, es el recibimiento que hacen los ciervos a la gente que se baja del barco. Están sueltos por toda la isla y les puedes tocar y como tengas algo de comida encima, ya no se separan de ti en todo el recorrido. Estuvimos en el santuario Itsukushima y vimos el O-torii que está cerca de la orilla (cuando la marea está baja, puedes llegar a tocarlo). La isla tiene para ver también el santuario Omoto, la pagoda Tahoto, el templo Daishoin, el parque Momijidani situado al pie del monte Misen y un montón de cosas más. Un sitio muy recomendable para visitar por su belleza.
Después de esto y siguiendo nuestra jornada “bélica” nos dirigimos al museo Yamato de la ciudad de Kure. Un museo donde puedes ver el famoso Yamato a escala grande y todos los barcos de la flota japonesa que fueron hundidos en la 2ª guerra mundial.
Después de casi 13 horas sin parar, dejamos las maletas en el hotel y nuestro amigo Sakamoto nos invitó a cenar a un restaurante de comida japonesa (buenísimo, por cierto, todo y como no, el sashimi también).
Al día siguiente y sin habernos recuperado de la intensidad del día anterior, Sakamoto trajo
Desde aquí agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros en Hiroshima y esperemos verle alguna vez
Hoy hemos cogido el Shinkasen a Toyama, el pueblo natal de Shuichi y desde el mismo Shinkasen estoy escribiendo esto; estaremos cuatro días en una de las principales ciudades productoras de arroz de Japón. Dicen que también es famosa por la calidad de su pescado.
viernes, 10 de agosto de 2007
HACIENDO AMIGOS EN OSAKA
miércoles, 8 de agosto de 2007
KYOTO Y LOS YAMAMOTO
Kyoto es una ciudad muy tradicional. Aquí tienes templos por todos los sitios ya que en la segunda guerra mundial, los bombardeos americanos no llegaron a
Unagi (un placer para los sentidos, y no exagero) (3ª Foto)
parecido a una locomotora) y bajar por los desfiladeros de un río en una barcaza (casi 16 kilómetros y muy divertidos por cierto) hasta Arashi Yama, un pueblo a las afueras de Kyoto.
En el autobús que nos llevaba a el tren, me ha tocado de compañero de viaje al señor Yamamoto, un personaje risueño de Tokyo que me ha empezado ha peguntar de donde era (sabía hablar perfecto inglés). Venía con su familia típica japonesa (su mujer y sus dos niños Yasuhiro y Ken). Hemos estado hablando casi todo el día, ya que cada vez que nos montábamos en el bus me tocaba con él y era muy abierto a la hora de hablar. Me ha ido explicando muchas cosas de los templos (había estado aquí varias veces y ahora venía con sus dos niños y su mujer a enseñarles la ciudad) y hemos hablado de casi todo. Le ha llamado la atención de que aquí en España la gente tenga 22 días de vacaciones, ya que en Japón solo tienen unos 5 días más o menos. El tema es que legálmente, tienen más, pero nadie se los coge, ya que el jefe coge muy pocos y ellos no deben pasar de esos días (estaría muy mal visto). Casi como en España, verdad????
Shuichi, los Yamamoto y yo. (5ª Foto)