Después, fuimos a tomar un ice-coffe por Shinjuku. Un ice-coffe es como un café con hielo picado, pero que al echarle una especie de sirope y un poco de leche, tiene un sabor muy especial que la verdad me gustó bastante (y eso que no soy mucho de cafés).
En verano en Japón mucha gente pide esto en los "coffes".
Un poco más tarde, el sensei de fué al hotel y nos dejó solos ante el peligro con Iker, que había planeado un Karaoke con sus amigos españoles de Japón. Algunos de ellos, están trabajando allí como becarios y otros eran visitantes como nosotros por primera vez en Japón. Para explicaros en qué consiste un karaoke japonés, os diré que es una habitación, la cual reservas para unas horas (pueden ser 2, 3, 4....) Con esto y dependiendo lo que pages y la gente que vayas, tienes para toda la noche barra libre de bebidas y puedes cantar lo que quieras y cuanto quieras. La verdad es que es muy dvertido, ya que si te cortas al cantar, solo te ven tus amigos y nadie más. Al final y bajo la presión psicológica de todos, me ví obligado a cantar "Personal Jesus" de Depeche mode.
Nacho no cantó nada, con la excusa de que no sabía ninguna canción, pero hizo buenas migas con la novia japonesa de David, un chico de León que está en Japón.
El sábado estuvimos Nacho, Suichi y yo dando una vuelta por Akihabara, mega-distrito de la electrónica en el que ya habíamos estado hace dos días. Como siempre, impresionante lo que puedes llegar a ver por allí: Todo tipo de gadjets electrónicos de última generación, lo último de lo último, aunque también muchas cosas de segunda mano: cámaras de fotos, ordenadores, pantallas,.....
Después fuimos con Suichi al hotel y de allí, Nacho, Iker y yo fuimos a pasar la noche a Roppongi Hills, un complejo de oficinas, cafés, restaurantes, salas de cines, discotecas... En el centro se encuentra la torre Mori de unos 54 pisos. Será de los pocos sitios donde de verdad he visto a muchos gaijins como nosotros. Se reunen aquí para pasar la noche del sábado en las discotecas. Por supuesto, mucho japonés también.
Estábamos muy cansados, pero de Yokohama, nos hemos pasado por el palac
io del emperador (cerrado por supuesto para turistas y super vigilado por la policía). Allí se encuentra la familia imperial y alrededor unos jardines impresionantes que seguro que a Alberto le encantarián por la cantidad de árboles bonsais que hay (y que han dejado crecer durante muchísimos años).
Mañana nos despedimos de Tokyo hasta dentro de dos semanas cuando nuestro viaje llegue a su fin. Nuevo destino, Kyoto en el Shinkasen (tren bala); 500 Kms en menos de dos horas y media a 300KMS/hora.
(Más fotos, en mis fotos preferidas.)
2 comentarios:
Mikaela,al final os va a dar un yuyu de patear japon de arriba a abajo sin parar,a ver si dejas ya de darme envidia enseñando todas esas fotos tan chulas de japan,por cierto,traete un retrete cibernetico de esos y lo instalamos en la nueva casa de paquetito para que nos relajemos todos de vez en cuando,yo desde luego si fuese a japon no sadria de la letrina en todo el viaje,cuidaros....
Ya hemos encargado uno, pero uno que hay que te da masajitos y todo....
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